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viernes, 22 de mayo de 2020

₂₀₉ Life Goes On: Done to Death (2016)

Tipo: Puzle/plataformas
Año: 2016
Estudio: Infinite Monkeys Entertainment
En español: No
Multijugador: No
Puntuación: 3

En Life Goes On: Done to Death, un bravo caballero intentará alcanzar el mítico grial, custodiado por aterradoras trampas letales. ¿Lo conseguirá? ¡No! Pero su sucesor aprovechará su cadáver para lograrlo. O si no, el siguiente. O el otro, o uno más. El caso es que al final alguno trepará por el montón de cuerpos de sus compañeros hasta alcanzar la copa, que es lo que importa.

Trepando literalmente sobre los
cadáveres de sus compañeros.

Este es uno de esos juegos de puzles de plataformas que añaden un elemento original para salirse de lo que pueda esperar el jugador, como ocurría en Spoiler Alert o en Jazz: Trump's Journey. En el caso de Life Goes On la novedad estriba en que los cadáveres de nuestros personajes previos se quedan en pantalla y pueden dejar activados pulsadores, o amontonarse para permitirnos alcanzar una cornisa demasiado alta, o quedarse clavados a unos pinchos para evitar que el siguiente se muera, cosas así.

Evidentemente el juego posee una alta dosis de humor (negro) que se manifiesta en la propia temática del juego, empezando por su título, y también en los gritos de los personajes al palmarla, sus nombres (que van tachándose según quedan eliminados), la pantalla de victoria, etc. No obstante, no deja de ser un juego de puzles que hay que tomarse en serio si queremos avanzar. Como tiene un componente de plataformas, los controles de manejo son simplemente las teclas de izquierda y derecha, y el espaciador para saltar.

Un camino de cubos de hielo con sorpresa.

Los desafíos de cada nivel no son demasiado complejos pero hay un problema y es la imprecisión. Los movimientos no siempre funcionan igual o con exactitud, por lo que es muy habitual que tengamos que matar a varios caballeros para conseguir el efecto deseado, aun cuando uno solo debería bastar. Por ejemplo al subirnos sobre ellos pueden moverse, o al lanzarlos con el cañón o al dejarse atrapar por los rayos tractores puede producirse cierta indeterminación que provoque que fallemos. No es un problema grave pero sí un poco frustrante.

Eso, por cierto, apunta a otro pequeño defecto: que la ambientación medieval no casa nada con el entorno de las trampas: lanzallamas, cañones, "conexiones vitales", cintas transportadoras, efectos gravitatorios y demás elementos anacrónicos. Que ya sé que no importa, estamos para pasárnoslo bien y lo demás es secundario, pero es que al final los niveles son muy confusos, con una amalgama de colores y efectos que tiende a liar más que a estimular las meninges (o por lo menos eso me pasa a mí).

Un poco lioso todo.

Dejando eso de lado, Life Goes On: Done to Death es un juego entretenido y que exige un grado no muy elevado de reflexión, ideal por tanto para ir pasando el rato mientras estamos a otra cosa o cuando queremos distraernos sin complicaciones. Cierto que hay que superar cada nivel para acceder al siguiente, lo que puede provocar que nos quedemos atascados, pero en Steam hay un walkthrough que no es tan completo como pone pero puede ayudaros a salir del paso.

Por lo demás, el juego es muy tolerante: no pasa nada por eternizarnos o "gastar" a cientos de caballeros antes de conseguirlo. Y aparte de alcanzar la copa de cada nivel (con nombres igual de hilarantes), también podéis obtener logros adicionales si dais de comer a Jeff, un monstruito que se esconde en cada uno de los niveles. Como veis, un enfoque desenfadado que se agradece. El precio, de 10€, es un poco alto pero no excesivo para lo que ofrece.

Similitudes razonables con...


Spoiler Alert

Jazz: Trump's Journey

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