Tipo: Plataformas horizontales
Año: 1994
Estudio: Blizzard
Multijugador: No
Puntuación: 4
Vale ya de tanto juego reflexivo y pacífico. Vamos a lo que de verdad nos gusta: pegar tiros. Blizzard, antes de ser "la de Warcraft", sacó algunos juegos de cierto éxito, entre ellos este Blackthorne. La historia es bien sencilla: en otro planeta, el reino del bien está a punto de caer ante las hordas maléficas. Poco antes de perecer, el rey hace que el mago real envíe a su hijo a nuestro planeta. Pasan los años, el chaval se convierte en un macarra cachas con escopeta, y regresa por fin a su planeta a zurrar la badana a todos sus enemigos.
Blackthorne muestra una clara influencia de Prince of Persia. De hecho, podríamos decir que es como un PoP con escopetas y violencia. El escenario es el clásico en este tipo de juegos, con espacio en la pantalla para tres pasillos dispuestos uno encima de otro, y transiciones bruscas de una pantalla a otra. Tenemos además ascensores, portales, precipicios, puentes y demás componentes tradicionales de los puzzles. Aunque el aspecto no es ni de lejos tan elegante como el del clásico de Jordan Mechner, disponemos de una sorprendente variedad de movimientos: andar, correr, saltar, ponerse a cubierto, rodar por el suelo, disparar hacia atrás, subir y bajas escaleras, etc. Y también un inventario con espacio para objetos como pociones de vida, bombas (normales o teledirigidas), elevadores, llaves...