Año: 2021
Estudio: Kiary Games
En español: Sí
Multijugador: No
Editor: No
Puntuación: 3
El videojuego de hoy, Tiny Room Stories: Town Mystery, nos plantea un misterio en una ciudad abandonada pero llena de puzles que resolver. La mayoría consiste en deducir secuencias de números o símbolos, y las pistas para solucionarlos se encuentran distribuidas por los pequeños entornos que dan título al juego.
Casi no llego a publicar esta reseña el día que toca, y es que este juego me ha dejado un poco... pchá. No es que tenga nada de malo, de hecho posee bastantes virtudes. Por ejemplo, los gráficos low-poly de pequeñas áreas son muy monos y me han recordado mucho (aunque el género no tiene nada que ver) a Overland, los entornos de cada nivel son relativamente variados, y además ofrece un sistema de ayudas automáticas con sólo pulsar un botón que te permite superar cualquier puzle y evitar quedarte atascado, lo que en un juego así, y encima indie (es decir, a priori no con tanta popularidad como para encontrar walkthroughs completos), pues se agradece mucho.
Tiene por otro lado una pequeña pega, y es que el motor gráfico funciona de modo que siempre hay alguna pared que no ves, y tienes que girar la sala con el ratón para asegurarte de que no haya nada importante ahí (y normalmente sí habrá). Es cierto que te advierten de esto nada más comenzar el juego, pero resulta muy típico dejarte olvidada alguna pared que tiene tropecientas cosas enormes y pensar: "¿pero cómo no se va a ver esto desde el otro lado?". Pero en fin, que eso es un tema menor, sólo hay que acostumbrarse.
El mayor problema de Tiny Room Stories: Town Mystery es que es repetitivo. Empiezas con unos cuantos puzles en casa del padre del protagonista y dices "oye, esto me gusta". Pero es que hay como quince niveles donde el tipo de puzles es siempre, siempre, el mismo. De hecho, en cualquier momento dado tienes como cuatro o cinco puzles abiertos a la vez, y no sabes a cuál corresponde cada pista que encuentras. Con lo cual acabas recurriendo a la ayuda, no porque estés atascado, sino porque estás cansado.
Creo que el juego habría mejorado mucho con menos puzles y más trama. Por ejemplo, con un mayor uso del inventario, al estilo de las aventuras gráficas clásicas. Y sobre todo con alguna interacción o toma de decisiones, porque, literalmente, no hay ni un sólo ser humano aparte de ti en toda la aventura, y tampoco puedes elegir qué hacer respecto al misterio de la ciudad, llamada Redcliff, que gira alrededor de un misterioso mineral que parece poseer conciencia propia.
Sé que sueno un poco quejica, pero es que me da pena que un juego, en principio entretenido y curioso, acabe resultando machacón por centrarse únicamente en un solo tipo de puzle, que además es poco realista (porque si la gente de ese pueblo, para ir al baño en su propia casa, tiene que acordarse de un código de siete símbolos, ya te digo que se lo hacen encima). De hecho, esto me ha recordado bastante a los típicos juegos de "objetos ocultos", que también suelen contener puzles nada realistas.
Por precio, Tiny Room Stories: Town Mystery me salió tirado, a menos de un euro porque estaba en oferta, así que mis quejas no provienen de ahí (pero tampoco pagaría el precio completo, 8.19€, para qué nos vamos a engañar). Está pensado para un público muy determinado, ese que no se cansa resolviendo una y otra vez el mismo tipo de rompecabezas, así que no os podéis llamar a engaño con este juego.
El estudio lleva tiempo trabajando en una segunda parte titulada Tiny Room Stories: Rift Escape. de ambientación futurista pero que tiene pinta de ser funcionalmente igual, y que debería haber salido hace tiempo (no sé si es que el desarrollador tiene problemas, o que simplemente las ventas no acompañaron a este). En principio no me dice.
Similitudes razonables con...
![]() Call of the Sea |
![]() Bathory: The Bloody Countess |
![]() Castle: Never judge a book by its cover |



No hay comentarios:
Publicar un comentario